Science en español

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En MetaDocencia contextualizamos al español recursos científicos de calidad y los convertimos en experiencias de aprendizaje abiertas y accesibles. A través de cohortes en línea y del acompañamiento de una comunidad, el proyecto fortalece la comprensión y la comunicación de la ciencia, y facilita que esos recursos se reutilicen. Así abrimos un camino sostenible para que haya más ciencia en las comunidades hispanohablantes.

El problema

La alfabetización científica ayuda a tomar decisiones informadas y es clave para hacer frente a la desinformación. Desarrollarla requiere oportunidades sostenidas para entender cómo funciona la ciencia y cómo se practica. Sin embargo, muchas personas hispanohablantes de América Latina, Estados Unidos y otras regiones no encuentran con facilidad información científica confiable, precisa y culturalmente relevante como la que existe, sobre todo, para audiencias de habla inglesa.

La solución

Impulsamos la alfabetización científica y reducimos las barreras lingüísticas y culturales que limitan el acercamiento, el interés y la participación de las comunidades hispanohablantes en la ciencia. Junto con organizaciones científicas, personas creadoras de contenido, especialistas y miembros de la comunidad identificamos recursos científicos valiosos que ya existen, por ejemplo materiales abiertos de la NASA. Después los contextualizamos al español, los transformamos en experiencias de aprendizaje accesibles y acompañamos a una comunidad que los usa, los adapta y los difunde. Los recursos que produce el proyecto son abiertos, reutilizables y están pensados para generar un impacto duradero.

Por qué MetaDocencia

Trabajamos en el cruce entre Ciencia Abierta, educación y construcción de comunidad. Nuestra misión es construir capacidades científicas y técnicas con perspectiva local mediante redes, espacios de aprendizaje y recursos accesibles. Nuestra experiencia muestra que la contextualización gana fuerza cuando se combina con aprendizaje activo, intercambio entre pares y oportunidades para que cada participante sume sus propias experiencias al proceso. Este proyecto reúne esas fortalezas en un modelo que se puede aplicar a recursos de muchas disciplinas y organizaciones científicas.

El modelo de trabajo

El proyecto combina cuatro actividades conectadas entre sí.

1. Selección de contenidos junto a la comunidad. Trabajamos con comunidades, organizaciones aliadas y personas especialistas en cada tema para identificar los recursos científicos cuya contextualización aporta más valor a las audiencias hispanohablantes.

2. Contextualización al español. Traducimos y adaptamos los recursos seleccionados de forma colaborativa. Tenemos en cuenta la terminología, la relevancia cultural, los ejemplos, los supuestos y las formas de comunicar saberes, que cambian entre países y comunidades, para que reflejen contextos, experiencias y modos de aprender locales.

3. Cohortes de aprendizaje en línea. Los recursos contextualizados son la base de experiencias de aprendizaje breves, en línea y en español. Quienes participan exploran temas científicos, practican cómo comunicarlos y aplicarlos, intercambian experiencias con sus pares y encuentran formas de llevar los recursos a sus propias comunidades.

4. Comunidad y efecto multiplicador. Invitamos a participantes, especialistas, organizaciones aliadas y a quienes usan los recursos a sumarse a una comunidad en línea de acompañamiento, donde hacen preguntas, comparten experiencias, adaptan materiales, detectan nuevas oportunidades y colaboran. Lo que aprendemos en cada ciclo mejora tanto los recursos como las próximas cohortes.

El impacto

La audiencia principal está formada por jóvenes, personas adultas, familias y otras personas hispanohablantes que siguen aprendiendo a lo largo de la vida, con interés en acercarse a la ciencia y con barreras lingüísticas y culturales para acceder a sus saberes. El proyecto amplía la disponibilidad y el uso de recursos científicos en español confiables, culturalmente relevantes y de licencia abierta, y fortalece las capacidades de las personas para comunicarlos y aplicarlos.

A corto plazo, quienes participan ganan acceso a información científica y oportunidades para comprenderla, interpretarla, usarla y compartirla. Con el tiempo, las cohortes y la vida en comunidad fortalecen la confianza y la capacidad para comunicar ciencia. El impacto va más allá de quienes participan directamente, porque compartimos de manera abierta materiales, documentación y flujos de trabajo reutilizables que docentes, personas que investigan o comunican y organizaciones aliadas pueden adaptar por su cuenta.